Cincuenta y dos libros en un año suenan a un libro por semana, y un libro por semana suena a mucho. Es menos de lo que parece. Para la mayoría de la gente son unos cincuenta minutos de lectura al día, más o menos lo que dura un capítulo de lo que sea que veas esta noche. Los minutos no son lo difícil. Lo difícil es encontrar esos mismos cincuenta cada día durante doce meses, y qué haces la semana en que se te escapan.
Las cuentas, antes que nada
Toma una novela normal de 90.000 palabras. Los adultos leen ficción en silencio a unas 260 palabras por minuto, y no ficción un poco más despacio, a unas 238, según una revisión de 2019 de 190 estudios, de Marc Brysbaert. Usaremos 250, a medio camino, porque deja las cuentas redondas: 90.000 palabras a 250 por minuto son 360 minutos, o sea, seis horas.
Una advertencia: esas cifras vienen de estudios sobre lectura en inglés. En español la velocidad media puede variar un poco, y por eso más abajo te proponemos medir la tuya.
Seis horas por 52 son 312 horas. Repartidas en 365 días, salen 51 minutos al día.
Así que el número en el que conviene pensar no es 52, sino 51 minutos. La misma cuenta para otras metas:
| Meta | Horas de lectura al año | Minutos al día |
|---|---|---|
| 12 libros, uno al mes | 72 | 12 |
| 26 libros, uno cada dos semanas | 156 | 26 |
| 52 libros, uno por semana | 312 | 51 |
| 100 libros | 600 | 99 |
Tus libros y tu velocidad serán distintos de estos. De eso trata la siguiente sección.
Mide tu propia velocidad
Las 250 son un promedio, y un promedio no te sirve a ti. Mídete. Pon un temporizador de diez minutos, lee un libro que te guste a tu ritmo normal y cuenta las páginas que avanzaste. Usa el tipo de libro que de verdad lees: una página de tapa dura trae menos palabras que una de bolsillo.
Multiplica por seis y tendrás tus páginas por hora. Un lector de velocidad media avanza unas 50 en un libro de bolsillo típico. Si te sale 30 o 70, mejor saberlo antes de fijar la meta.
Luego haz la cuenta con tu propio libro. Uno de 300 páginas a 50 por hora son seis horas. A 30 por hora son diez, y 52 libros así ya no son cincuenta minutos al día, sino ochenta y cinco.
La meta se mide en libros. Tu vida se mide en días. Planifica en días.
De dónde salen los minutos
Nadie tiene cincuenta minutos libres de una sola pieza. Tiene unos cuantos pequeños, y casi todos ya son del móvil. Algunos sitios donde buscar:
- Los primeros veinte minutos del día, antes de tener el móvil en la mano. Deja el libro donde sueles dejar el móvil.
- La hora de comer. Quince o veinte minutos bastan para que cuente, y nadie agenda una reunión contra un bocadillo.
- Los últimos quince a treinta antes de dormir. Un libro de papel o un lector electrónico no tiene nada más que abrir.
- Trayectos y recados, de oído. Una novela de 90.000 palabras son unas diez horas de narración, al ritmo habitual de unas 150 palabras por minuto.
Esto último merece una advertencia. Los audiolibros cuentan y convierten el tiempo muerto en los minutos más baratos que tienes, pero el mismo libro tarda unos dos tercios más en escucharse que en leerse: diez horas en vez de seis. Si escuchas mucho, sube la cifra diaria en proporción.
Una forma de repartir los 51: veinte por la mañana, quince al mediodía y dieciséis por la noche. Elige dos huecos y átalos a algo que ya ocurre, como el café o el tren. Un hueco sin nada que lo sujete es una buena intención, y de buenas intenciones está hecho febrero.
Los libros cortos no son trampa
Si todos tus libros tienen 90.000 palabras, necesitas cincuenta y un minutos. Mezcla algunos cortos y la cifra baja. Cincuenta y dos libros de 60.000 palabras de media, unas 200 páginas, suman 208 horas, o 34 minutos al día.
La longitud varía más de lo que se cree. Cifras redondas, a 250 palabras por minuto:
| Libro | Palabras, aprox. | Tiempo de lectura |
|---|---|---|
| De ratones y hombres | 30.000 | 2 horas |
| El gran Gatsby | 47.000 | 3 horas |
| El hobbit | 95.000 | 6 horas |
| Orgullo y prejuicio | 122.000 | 8 horas |
| Middlemarch | 316.000 | 21 horas |
Son recuentos del original en inglés. En una traducción al español las palabras suelen ser más, y cambian según la edición.
Middlemarch cuesta lo mismo que diez u once ejemplares de De ratones y hombres. Leerlo como uno de tus 52 es una decisión perfectamente buena, siempre que planifiques el año alrededor y no descubras el coste en julio. Nuestros 52 retos incluyen un «De menos de 200 páginas» y un «De más de 500 páginas» por esta razón.
Haz tus propias cuentas
Mueve los controles. Es la misma aritmética de arriba, con tus números.
Cuando vas atrasado
Te pasará. Una mala semana en marzo, un libro que no te entra, un mes en que el trabajo se lo come todo. Una meta semanal hace visible el hueco, lo cual es útil y un poco cruel.
No intentes ponerte al día leyendo más. Eso funciona unos cuatro días. Haz esto en su lugar.
Revisa una vez al mes, el día 1. Cuenta los libros terminados frente al ritmo de 52:
| Al | Libros terminados |
|---|---|
| 1 de abril | 13 |
| 1 de julio | 26 |
| 1 de octubre | 39 |
| 31 de diciembre | 52 |
Más de dos libros por detrás: que el siguiente sea corto. Una novela corta cuesta dos o tres horas, y eso es un fin de semana perdido que se recupera, no un año perdido. Más de cinco por detrás: baja la meta. Una meta que abandonas en mayo da menos libros que una más pequeña que cumples.
Empezar tarde funciona igual. Cincuenta y un minutos al día dan unos 39 libros del 1 de abril a fin de año, así que empezar tarde significa un número menor con el mismo tiempo diario, no más minutos.
Abandonar está permitido
La bibliotecaria Nancy Pearl popularizó una prueba sencilla: dale cincuenta páginas a un libro y, si no se ha ganado el resto, déjalo. Un libro que te da pereza cuesta más que sus horas, porque todo lo que viene detrás se queda parado.
Si un libro abandonado cuenta o no para los 52, lo decides tú. Decídelo antes de empezar, escríbelo y sigue. Lo importante es que deje de estorbar al siguiente. Conviene también guardar una lista corta de libros que no terminaste: es un registro de lo que probaste y te evita comprar dos veces el mismo.
Ten el año a la vista
El registro que funciona es el que ves al pasar: una lista en la nevera, una columna en una hoja de cálculo, lomos coloreados en el dibujo de una estantería. Importa menos cuál que el hecho de que terminar un libro se sienta como algo.
Hicimos un imprimible para esto, y es nuestro, así que valóralo en consecuencia. Tiene una estantería de 52 lomos para colorear, cuatro cartones de bingo, doce registros mensuales, páginas de reseña, una lista de pendientes y otra de abandonados, en tamaño Carta y A4. Los 52 retos son gratis en la página del reto, y puedes llevar el año entero en un cuaderno.
Preguntas
¿Cuántos minutos al día hay que leer para terminar 52 libros al año?
Unos 51, si el libro medio tiene 90.000 palabras y lees a unas 250 por minuto. Con libros más cortos baja: cincuenta y dos libros de unas 60.000 palabras necesitan unos 34 minutos al día.
¿Es realista leer 52 libros al año?
Lo es si encuentras unos cincuenta minutos al día, o media hora con libros cortos entre medias. Si tus días ya están llenos, 26 libros a unos 26 minutos diarios es una meta más honesta.
¿Cuentan los audiolibros para los 52 libros?
Eso lo decides tú. Solo ten en cuenta que una novela de 90.000 palabras dura unas diez horas escuchada y unas seis leída, así que un audiolibro cuesta aproximadamente dos tercios más de tiempo.
¿Y si empiezo tarde?
Reduce el número, no el horario. Cincuenta y un minutos al día dan unos 39 libros desde el 1 de abril, así que empezar tarde significa una meta menor con el mismo tiempo diario.
¿Cuántos libros de retraso son demasiados?
Más de dos por detrás del ritmo es la señal para que el siguiente sea corto. Más de cinco, para bajar la meta.